En un mundo de dramáticos cambios, el Diseño en sus cuatro disciplinas principales cambia y se transforma también permanentemente. Todos los días y en todas partes estamos rodeados de objetos sobre los cuales muy pocas veces nos preguntamos cómo y por quiénes fueron creados: la ropa que usamos, los cuadernos y útiles que nuestros hijos llevan al liceo o a la escuela, la silla en la que nos sentamos a trabajar en la oficina o en casa, la cama en la que dormimos, el envase de yogurt, el cd de música y el notebook o la computadora que usamos, todo es objeto del Diseño.

El Diseño ha estado presente desde la propia existencia del ser humano. Es un concepto muy amplio que abarca todo; cualquier acción, cualquier objeto está relacionado con el Diseño, en un momento en el que en el mundo parece aflorar una ola de creatividad que se refleja en todos los aspectos de nuestra vida, desde un edificio, pasando por un mueble, una página web, cualquier objeto.

Todo lo que nos resulta útil y necesario en nuestra vida cotidiana es objeto de Diseño. El buen Diseño vende y es cada vez más buscado, más reconocido, representa una parte muy importante del país, de la industria, del comercio y de la cultura misma de nuestra comunidad.

El diseño debe dirigirse a mejorar la calidad de vida de las personas, respondiendo no solo a sus necesidades físicas sino contribuyendo, sobre todo, a elevar sus expectativas y realizar sus sueños. Por Diseño se entiende al arte de ordenar y componer elementos de la misma clase para formar un todo, con un sentido estético o una finalidad de uso determinada. El Diseño tiene su origen en el cambio social que los países industrializados sufrieron a finales del siglo XIX y a principios del XX, un fenómeno más ligado a la economía que a la expresión creativa y al arte.

Vivimos en un marco cultural con fuerte determinante tecnológica que nos llega (seamos fans de lo tecnológico o no) a través del diseño. Un mundo repleto de ofertas no necesariamente es mejor, si no se acompaña de una exigencia crítica de calidad; por eso la enseñanza del diseño ha pasado en los últimos años de los institutos técnicos a las universidades, porque éstas tienen como un elemento constitutivo la elaboración de juicio crítico y complementan, de esa manera, la formación técnica en lo que es un profesional actualizado.

Desde esa perspectiva, la Facultad de Diseño y Comunicación de la UDE se encuentra en una fase de fortalecimiento y de cambios, para crecer internamente y posicionarse en el mundo del Diseño como uno de los protagonistas más pujantes del medio. En la facultad se enfoca en el Diseño de Indumentaria, en Diseño de Interiores, Diseño Industrial y Diseño Gráfico, cuatro áreas de directa vinculación con nuestra realidad social y productiva.

Y le ofrece a sus estudiantes la posibilidad de desarrollar su creatividad y encontrar su propio lenguaje, además de alentar la confianza en sus propias condiciones, la cual les brinda capacidades tanto para integrase a trabajar en equipos ya conformados en empresas, como para emprender iniciativas personales.

Adminisiones Universidad agosto - Universidad de la Empresa - UDE - Uruguay
Share This