“Contra lo imprevisible, contra la caótica incertidumbre del porvenir, el remedio se encuentra en la facultad de hacer y de mantener promesas”  – Hannah Arendt “Condition de l´homme moderne”

La visión popular asigna a la selección predicción de tendencias en cualquier campo, y en particular en el  del diseño, un halo de misterio y de magia. Pero en realidad, el estudio de tendencias nada tiene que ver con los malos espíritus, ni con un pacto con el diablo, ni con la adivinación, sino que se establece a partir del estudio serio y meticuloso de las aspiraciones del comportamiento humano, culminado en un dictamen basado en  métodos de las ciencias sociales, más que en la inspiración de la creación artística.

Cada año, o cada temporada, las grandes marcas del diseño recurren a agencias de estudio de tendencias.

Estas agencias funcionan basadas en criterios objetivos a pesar de lo superficial o caprichoso que pueda parecer su accionar. Del mismo modo que para establecer una tendencia del precio del dólar se realizan encuestas entre economistas, agentes bursátiles y gerentes bancarios, en el caso del diseño, se recurre a sociólogos, a cazadores de tendencias, a influencers y a diseñadores. Algunos ejemplos son: “Peclers Paris” que se define como “Agencia de consultoría líder en tendencias, estilo e innovación, con más de 40 años en la industria”, así como también, “The Color Community”, equipo de profesionales del diseño especializado en divulgar una carta cromática para cada temporada, en busca de servir de inspiración para diferentes ámbitos del diseño, además de ofrecer interesantes estudios sobre las tendencias de color. Pantone, que en 20 años “ha adquirido una influencia en el desarrollo de los productos y en las decisiones de compra de múltiples sectores, como el de la moda, la decoración de interiores y el diseño industrial, así como el packaging y el diseño gráfico”. Todos ellos, eligen The color of de year.

Es interesante ver como Pantone explica los criterios que llevan a la selección del color del año, para este 2019, PANTONE 16-1546 Living Coral, un matiz brillante entre el rosa magenta y el naranja: “un tono coral, animado y vital que apuesta por la vida, con matices dorados que aportan energía y dinamismo con un toque de suavidad”, afirma Pantone.

“Buscando una experiencia auténtica que pueda reforzar la conexión y la intimidad, aparece PANTONE 16-1546 Living Coral, un color sociable, lleno de vida, optimismo y actividades alegres”

Living Coral es una respuesta, una reacción colorida a “la embestida de la tecnología digital y las redes sociales, cada vez más integradas en nuestras vidas diarias”.

Según Leatrice Eiseman, directora ejecutiva de Pantone Color Institute: “Los consumidores anhelan la interacción humana y la conexión social: por eso las cualidades humanizadoras y reconfortantes exhibidas por el alegre Pantone Living Coral generan una respuesta positiva.”

En realidad todos estos estudios no manejan un color aislado sino una “paleta de colores”. Se le llama paleta de color, a un conjunto de colores que tienen una cierta armonía entre ellos, que combinan bien, usando el término paleta asociado a la pintura de caballete. En esa paleta hay un color estrella, que es el color del año.

Un buen ejemplo de esta búsqueda por combinar armónicamente colores lo brinda en nuestro país la firma INCA que establece también su color del año. En este 2019 eligieron el “Creme Brulê”, un ocre rebajado de dudosa apetencia por sí sólo, pero de interesantes posibilidades en paleta. Su página es recomendable, con buenas sugerencias.

Resumiendo, como dice Peclers Paris, con la selección de tendencias (incluyendo en ellas la elección del color del año): “ayuda a las marcas más innovadoras a describir y anticipar sus caminos, y a desarrollar productos aún más deseables”

Estudiando:

  • la visión prospectiva de los mercados: moda, belleza, diseño, bienes de consumo.
  • descifrando las tendencias socioculturales  y de los futuros.
  • actitudes de consumo
  • identificación de nuevos niveles de deseo.

Los propios términos que se usan  nos ayudan a ver los caminos por los que se desarrolla el diseño en este siglo XXI: descubrir e incentivar las apetencias humanas, tan sensuales como liberadoras, tan gozables como peligrosas.

Andrés Rubilar

Decano de la Facultad de Diseño y Comunicación de UDE. Presidente de la Asociación Latinoamericana de Diseño ,capítulo Uruguay

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