En una provocadora reflexión, la ingeniera Victoria Galatro y la estudiante Vittoria Melloni asumen un interesante análisis sobre el papel de las mujeres en el mundo de las tecnologías de la información y comunicaciones. Con los números en la mano, evalúan la presencia femenina en la ingeniería y en la industria en particular. En la última edición de Reflexiones sobre Ingeniería, la revista de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la Empresa (UDE) trabajan un tema difícil en un tono crítico y superador. 

Ingeniera Victoria GalatroIng. Victoria Galatro, PMP

Ha sido Director de Itapúa Consultores desde 1997 hasta la fecha, desempeñando actividades de coordinación, soporte, consultoría en administración de bases de datos y optimización, desarrollo y capacitación para diferentes empresas públicas y privadas.
Se desempeñó como Contraparte Informática en los proyectos de “Desarrollo a medida o adquisición de un software para la Gestión de los Documentos de la Secretaría del MERCOSUR” y el Proyecto Piloto FOCEM de “Desarrollo del Sistema de Gestión de Bases de Datos Jurisprudenciales del MERCOSUR”. Fue asesora en productos Oracle de la Asesoría Tributaria y Recaudación del BPS y en la Contaduría General de La Nación – Proyecto SIIF Realizó parte de sus estudios en la Universidad Nacional de la Plata (UNLP), y la Escuela Superior Latinoamericana de Informática (ESLAI), obteniendo en 2000 el título de Ingeniera en Computación de la Universidad de la República (UDELAR) y la certificación como PMP en 2009. Desde 1999 se desempeña como docente en el Área de Ingeniería de Software y Bases de Datos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la Empresa (UDE), dictando en particular materias relacionadas con la Ingeniería de Requerimientos.

Vittoria MelloniVittoria Melloni

Tiene 24 años y se encuentra cursando 4to año de Ingeniería en Informática en la UDE. Actualmente trabaja en Globant como QC Analyst, además de contar con una experiencia laboral en el área de calidad de poco más de 3 años.

 


Introducción

A mí me gusta mucho manejar. Tanto que suelo ir a la ciudad de La Plata en mi auto, acompañada de mi hija. El recorrido incluye rutas, autopistas, cruce de fronteras y atravesar la Avenida 9 de Julio, en la ciudad de Buenos Aires. La reacción de la mayoría de mis congéneres al contar lo que hago es fundamentalmente de asombro. Como si no fuese natural que una mujer maneje esa distancia sola o que se anime a moverse entre tráfico abundante a 130 km por hora. La reacción no es la misma si el interlocutor es un
hombre. En general preguntan cosas más prácticas, como “¿Cuántos kilómetros por litro te da el auto?” o “¿Por qué ruta fuiste?”.

La reacción es similar cuando digo que soy Ingeniera en Computación, tengo una empresa y me dedico a la consultoría en bases de datos. Las principales asombradas son otras mujeres. Surgen muchos comentarios tales como “¿Te animas?”, “¿No es muy difícil?”, “Yo no entiendo cómo podes con todo”, “Debes ser muy inteligente”. Y otros prejuicios más fuertes, como “la informática te idiotiza” o “yo no podría estar aislada así del mundo, me gusta trabajar con gente”.

Esta visión de la informática como una actividad poco femenina, o poco natural para una mujer, se refleja directamente al elegir profesión ya que menos del 20% de los profesionales en el área son mujeres. Esta proporción se refleja a nivel local y también a nivel mundial. Y disminuye cada vez más. Cuando comencé a estudiar, el comentario generalizado era “Es la carrera del futuro” y daba igual si el estudiante era hombre o mujer. ¿Qué cambió, entonces, en estos treinta años?

Algunos números

En 2008, el “U.S. Bureau of Labor Statistics” predijo que en 2018 habría 1.4 millones de puestos de trabajos disponibles en el área de tecnología en USA y que, de acuerdo a la tasa de estudiantes que se graduaban en el área de ciencias de la computación en ese momento, solo el 61% de esos trabajos se podrían cubrir, y de estos, solo el 29% serían cubiertos por mujeres.

Algunas de las empresas más importantes en el área de TI han publicado sus propias estadísticas respecto a la participación de mujeres en sus empresas. Según publica Google, el 30% de sus empleados son mujeres. Sin embargo, al considerar los puestos relacionados con tecnología, solamente el 17% está cubierto por mujeres. En Microsoft, los números son similares: 28% y 16,6% respectivamente.

En Uruguay las cifras se repiten. El informe “La industria TIC en Uruguay” realizado por Uruguay XXI en agosto de 2014, indica que “Entre las principales particularidades del empleo en el sector TIC uruguayo se destaca, en primer lugar una alta masculinización de los ocupados habiendo una relación 70 – 30 entre los hombres y las mujeres ocupadas en la industria TIC, respectivamente” (sic).

La Cámara Uruguaya de Tecnologías de la información (CUTI) realizó un trabajo en base al Anuario Estadístico del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) de 2013, el cual “pretende analizar el comportamiento de las carreras vinculadas a TI en el periodo de 2002 a 2012, con el fin de evaluar la disponibilidad actual de los RR.HH en la Industria” (sic). Dicho informe concluye que el ingreso femenino es notoriamente bajo comparado al masculino, solo un 17.5%, que el promedio de egreso para el género masculino es muy bajo, egresó solo el 49.8% mientras que el género femenino tiene una tasa superior, egresando el 62.9% y que “La brecha de género es muy significativa y se mantiene con el correr del tiempo a pesar de las campañas de sensibilización que hacen los diferentes centros educativos.” (sic).

En el artículo “Mujeres e Ingeniería en Computación de la UDELAR, Uruguay: Cambios y permanencias”, realizado por Cecilia Tomasini y María E. Urquhart, en 2011, se concluye que “Entre la persistencia de las desigualdades se subraya que hace más de 20 años que las mujeres que ingresan en esta carrera no varían numéricamente, a diferencia de los varones, quienes a partir del éxito proyectado en el mercado laboral se inscriben en mayor medida a la misma.” (sic).

Quizás lo más llamativo es que en varias partes del mundo, incluyendo en Uruguay, el porcentaje de mujeres estudiando carreras en TI en 1985 era superior al 35%. De nuevo cabe la pregunta, ¿Qué cambió, entonces, en estos treinta años?

Cabe destacar que la Comisión Europea (European Commision) realizó en 2013, el informe “Women active in the ICT sector”, en el que indica que “incluir más mujeres en los trabajos digitales podría generar un crecimiento anual del PBI en la Unión Europea de 9 billones de euros” (sic).

¿Por qué las mujeres no eligen la informática como profesión?

La primera programadora de computadoras fue una mujer. Nacida el 10 de diciembre de 1815, Ada Lovelace fue matemática y escritora y amiga de Charles Babbage, un matemático que inventó la máquina para realizar cálculos, conocida como “difference engine”. En las notas que Ada realizó acerca de cómo se podrían crear códigos para programar este dispositivo, diseñó el primer algoritmo para ser procesado por una máquina. Es clara la influencia que Ada Lovelace tuvo en todos los avances en el área de la programación que surgieron a partir de ese momento. Entonces cabe realizarse otra pregunta: ¿por qué las niñas de hoy no sueñan con ser como Ada?

Durante una clase en la Facultad de Ingeniería, a la cual asisten siete alumnos pregunté a la única alumna por qué había elegido estudiar Ingeniería en Informática. A continuación transcribo lo que ella, Vittoria Meloni, estudiante de cuarto año de la carrera Ingeniería en Informática, me envió como su testimonio al respecto:

¿Por qué ingeniera?

De chiquita mis padres siempre me dijeron que estudiara lo que me gustara más, no lo que me dijeran los demás o lo que me fuera a dar dinero en un futuro. Un día, de adolescente, decidí que quería hacer algo que marcara la historia de una manera positiva. Quería ayudar a todo el que pudiera como objetivo en la vida. En ese momento veía la informática como una oportunidad de crear. Sin saber la dificultad de la carrera y sin tener idea de programación, me imaginaba que iba a poder crear cuanta cosa yo quisiera y eso era lo que más me entusiasmaba. Por otro lado, la medicina también me gustaba muchísimo. Si bien no tiene nada que ver con la ingeniería, yo lo tomaba desde el punto de vista de la ayuda a los que lo necesitaran. Además, el cuerpo humano me parece fascinante.

Así estuve pensando entre una cosa y otra hasta que tuve elegir en 5to de liceo. ¿Científico o Biológico? Ahí fue cuando pesó más el promedio de años en terminar la carrera y el campo laboral. Dado que ambas cosas me encantaban, elegí ingeniería. Menos años, grandes oportunidades laborales. Siempre fui buena para todo lo que no fuera letras, así que no me pesó mucho el estudio de matemáticas o física y química.

Cuando empecé 5to Científico comencé a enfrentar los “dichos” de la sociedad sobre seguir esta carrera, y lo mismo sigo escuchando hoy. Es muy difícil, estás loca, debes ser re inteligente para seguir ingeniería… Después cuando todos fuimos creciendo, ya a nivel de facultad, los dichos comenzaron a ser un poco más fuertes: lo haces por el dinero, sos un robot, no sabes nada de cultura general, te vas convertir en una persona fría, sos muy cerrada, etc. Si bien existe el típico “nerd” de caricatura, creo que la mayoría de la gente ve a los ingenieros de esa manera por falta de información. Porque como artistas o abogados, no se logra entender el impacto social que tienen los productos de software. Porque como médicos o arquitectos, no ven la dificultad de las relaciones interpersonales entre ingenieros y clientes, entre distintas partes de un equipo de trabajo o al momento de una negociación de contrato.

No voy a negar que hay una parte artística que no tengo, que hay conocimientos de literatura o filosofía que nunca voy a aprender, pero creo que es parte también del rumbo que uno elija para su vida. Es como que yo diga “que horrible esta maestra, no sabe lo que es una base de datos”. La diferencia para mí, está en que la gente le teme al cambio, y la cultura en tecnología es lo opuesto a la cultura de lo tradicional.

Como mujer, no es fácil escuchar que te digan que sos una persona fría o distante. Esto va en contra de lo maternal, de lo dulce, de lo amable que se espera de una madre o futura jefa de hogar. Muchas veces, en la vida cotidiana, se hace difícil ser mujer (en este ámbito). No siento el machismo como algo de todos los días, pero estar entre hombres, no es lo mismo que estar entre mujeres claramente. He descubierto que trabajar o estudiar con hombres es más fácil que con mujeres pero a veces se extraña una charla sobre el color de uñas o sobre la ropa de moda. La sociedad misma nos lleva a no querer estar en un lugar así, donde te ven como un robot y donde no es fácil encontrar a una mujer para hablar de “cosas de nenas”. Por otro lado, es muy difícil explicarle a un arquitecto por qué no somos robots ya que habría que nombrar temas que ellos nunca escucharon, así como yo no sé nada de construcción o diseño.

Hay que ser muy fuerte y decidido para no dejarse llevar por las masas y los dichos sobre lo que uno hace. La clave de sobrevivir como mujer en un ámbito como la ingeniería, es tener un objetivo claro y ser muy segura de sí misma. Sino, terminas pensando que no sos capaz de amar.

En conclusión, me parece que la falta de información de la sociedad sobre la informática, es lo que genera toda la presión que una mujer puede sentir para no querer estar donde estoy hoy.

El testimonio de Vittoria refleja muchos de los mitos que se mantienen hoy y que yo también escucho día a día, no solo en mujeres adultas, sino también en adolescentes y niñas. Estos mitos hacen que muchas adolescentes, como mi hija, afirmen “ni loca estudio informática” y no solo inhiben a mujeres, también hay muchos hombres que desestiman a la informática como opción por las mismas razones. Esto es derivado fundamentalmente de la falta de información, la poca referencia que se hace en los medios al tema, y de esa imagen del típico “nerd” masculino escondido detrás de una computadora que es caricaturizado sistemáticamente en el cine y la televisión.

Algunos de los mitos más escuchados son:

• “Hay que estudiar mucha matemática”
• “Es muy difícil”
• “Hay que ser muy inteligente”
• “La informática te aísla del mundo”
• “Se trabaja fundamentalmente por el dinero”
• “No se trabaja con gente”
• “Los informáticos no tienen cultura general”
• “Una mujer informática se vuelve demasiado fría”
• “Los informáticos se llevan mejor con las computadoras que con las personas”
• “En los equipos de trabajo son todos hombres”

Acciones concretas por todo el mundo

La carencia de técnicos en el área de tecnología que se prevé para los años venideros, alertó a varias organizaciones y empresas a nivel mundial sobre la necesidad de tomar acciones concretas para estimular que más personas estudien carreras relacionadas con las TICs. Y dado que la brecha de género va en aumento, muchas de esas acciones se han enfocado especialmente en las mujeres.

Una de las principales iniciativas que han surgido se denomina “Niñas en las TICs”. Esta organización organiza el “Día mundial de las niñas y adolescentes en las TICs”. La organización sostiene que las niñas muchas veces superan a los varones en matemáticas y ciencias, y se pregunta ¿por qué las mujeres no están tomando las oportunidades que las TICs pueden ofrecerles? También afirma que para incentivar a las mujeres a desarrollar una carrera en el área de las TICS “tenemos que empezar desde los primeros
años de la escuela, en el momento en que los niños y las niñas pueden comprender que no hay diferencia” (sic). En Uruguay el evento es apoyado por un “Grupo alineado con la iniciativa global de la UIT para incentivar a que más niñas y jóvenes elijan carreras relacionadas a las TIC”. Este grupo sostiene que interesa “Porque la demanda de personal del sector de tecnología es real, existe una amplia y variada oferta laboral que es remunerada de mejor manera en relación a otros sectores, y los cupos laborales no
se cubren.” (sic).

Recientemente Disney se asoció con Google y la Nasa para desarrollar una serie animada en la que se pretende estimular a las mujeres a ser científicas. En el marco de una familia que viaja por el espacio teniendo aventuras, el personaje de Loretta es la hija que usa las computadoras para construir códigos que permiten resolver los problemas que la familia encuentra durante sus viajes. Este personaje será diseñado en conjunto con Google. Otras iniciativas son “Made with code”, de Google, orientado a mujeres jóvenes, “Women who code”, una asociación sin fines de lucro de USA “The Ada Initiative”, que fomenta la inclusión de las mujeres en el área y el desarrollo de buenas prácticas, y Girl Develop it, para apoyar a mujeres que desarrollan software.

Por que SÍ elegir informática

  1. La elección de una carrera profesional está influenciada por muchos factores y cada persona elige con su propio criterio. A continuación quisiera enumerar algunas de las tantas ventajas que he encontrado en las carreras en el área de las TIC’s, en especial para las mujeres.
  2. Permite crear: Entre mis opciones estaba estudiar arquitectura, porque quería diseñar y construir. He incursionado en la cerámica, el dibujo, me gusta tejer, el bricolage y en especial, la decoración de tortas. La computadora es simplemente una herramienta más para diseñar y construir. Desarrollando habilidades de diseño y programación se puede crear casi cualquier cosa.
  3. Permite ayudar a los demás: Muchos de los programas y servicios que se brindan utilizando computadoras cumplen una función social. He tenido la experiencia de desarrollar componentes para un sistema que entrega medicamentos gratuitos a gente que los necesita. Son innumerables las situaciones en que me he sentido orgullosa por el impacto que tiene mi trabajo en la calidad de vida de otras personas.
  4. Tiene una enorme flexibilidad laboral: Cada vez más, existen actividades dentro del área que se pueden desarrollar en forma remota y más gente trabaja desde su casa. Gran parte del trabajo se mide por resultados y no se controla tanto el horario de trabajo. Muchas de las empresas de informática brindan condiciones especiales para mujeres que están amamantando. Como mujer y madre, encuentro beneficioso poder resolver un problema con un cliente desde mi casa, mientras mi hija hace los deberes al lado mío, o asistir a una reunión en la escuela a media tarde, sin que eso me genere un problema laboral.
  5. Permite relacionarse con mucha gente y muy diversa: Cada vez más las metodologías de desarrollo estimulan el trabajo en equipo, y las reuniones presenciales tanto internas como con clientes. El manifiesto ágil tiene como uno de sus principios fundamentales valorar “Individuos e interacciones sobre procesos y herramientas”. Los problemas de comunicación han sido durante años, la causa principal de las fallas en los proyectos de software y mucho se está haciendo en ese sentido para fomentar el relacionamiento cara a cara con personas. Los informáticos “enchufados” en la computadora sin hablar con nadie son cada vez menos, y muchos de ellos, en realidad están en un chat, o en una conversación via Skype. Las habilidades de empatía y comunicación que tradicionalmente se asocian con las mujeres son muy necesarias y bienvenidas para colaborar en este sentido.
  6. El nivel de remuneración es muy bueno: En general, los ingresos promedio de esta área son superiores a los de otras áreas para el mismo nivel de formación, edad, y carga horaria. En particular, las mujeres jóvenes pueden rápidamente ser independientes y tener ingresos que permitan mantener un hogar.
  7. Son carreras con rápida inserción laboral: Tanto en Uruguay como en el mundo, las previsiones respecto a la necesidad de técnicos en estas áreas muestran que la demanda supera ampliamente a la oferta. Se la conoce como un área con “desempleo cero” y la rotación de personal es muy alta debido a la competencia que hay entre las empresas para conseguir nuevos recursos. Muchas horas se dedican a diseñar estrategias para retener a las personas, ya que cuando un técnico se va, se hace muy difícil de reemplazar.
  8. Existen muchas opciones de desarrollo profesional: Existen muchas alternativas dentro de las actividades que se pueden desarrollar. Es posible elegir opciones de programación de software, de testing, de análisis y relacionamiento con clientes, infraestructura, etc. Además, hay mucho estímulo y apoyo de diferentes organismos para desarrollar emprendimientos propios.
  9. Existen muchas opciones de formación: Dentro del área de TICs hay muchas opciones con diferente nivel de complejidad. Así como en la medicina existen médicos, enfermeros, nurses, etc., en el área de TICs también hay diferentes niveles de formación, como el bachillerato tecnológico, carreras terciarias de duración corta, y carreras universitarias, con opción a postgrado. No todas las opciones requieren estudiar matemáticas ni son tan difíciles.
  10. Existen muchas oportunidades de viajar: Muchas de las opciones laborales en Uruguay corresponden a soluciones y servicios que se venden en el exterior. Esto posibilita a las personas a viajar como parte de su trabajo e interactuar con personas de diferentes orígenes y culturas.
  11. Es un ambiente inclusivo: Dentro del área existen muchas empresas en las que la gente en general es libre de elegir la forma en que se viste y otros gustos personales, no hay demasiadas reglas mientras se cumpla el trabajo establecido y se respete a los demás. Si bien trabajo en un área considerada “masculina”, no he sentido rechazo en general en ningún grupo por ser mujer.

 

Conclusiones

Todo parece indicar que las carreras en el área de las TICs siguen siendo “carreras del futuro” y las proyecciones indican que la demanda laboral seguirá superando a la oferta en los próximos años. También es evidente que la participación de las mujeres en el área ha disminuido llamativamente. Como las mujeres son una parte muy importante de la fuerza laboral potencialmente disponible, muchas organizaciones a nivel mundial se han puesto a analizar la situación y a buscar alternativas para fomentar la inclusión de más mujeres en el área de las TICs. El consenso general es que la falta de información y los prejuicios respecto a los profesionales del área son las razones principales de la falta de interés.

Como profesional del área y docente, encuentro muchas ventajas en el trabajo que elegí. Es una profesión que me ha dado grandes satisfacciones y sigo reafirmando mi elección día a día. Comparto las palabras de Vittoria, “La clave de sobrevivir como mujer en un ámbito como la ingeniería, es tener un objetivo claro y ser muy segura de sí misma”. En la medida que aunemos esfuerzos para difundir las bondades y beneficios que obtenemos al desarrollar nuestra profesión, y que los prejuicios y preconceptos se diluyan, lograremos que más mujeres elijan y desarrollen carreras en las TICs, lo cual contribuirá a satisfacer las demandas de recursos existentes en la industria y a mejorar la calidad general de los productos y servicios que se ofrecen.

Bibliografía

Employment Projections: 2008-18 News Release: http://www.bls.gov/news.release/archives/ecopro_12102009.htm

Making Google a workplace for everyone: https://www.google.com/diversity/at-google.html

Global Diversity and Inclusion: http://www.microsoft.com/en-us/diversity/inside-microsoft/default.aspx#fbid=RXFUbWAM2Tv

La industria TIC en Uruguay: http://www.uruguayxxi.gub.uy/inversiones/wp-content/uploads/sites/3/2014/09/la_industria_tic_en_uruguay.pdf

Cámara Uruguaya de Tecnología de la Información- CUTI-Fuente- Anuarios Estadísticos del MEC- Información referida a TODAS las carreras terciarias en TI, Sector Público y Privado.

Anuario Estadístico de Educación 2013 – Ministerio de Educación y Cultura (MEC)
https://ec.europa.eu/digital-agenda/en/news/women-active-ict-sector
http://www.biography.com/people/ada-lovelace-20825323#babbage-and-the-analytical-engine
http://girlsinict.org/
Adminisiones Universidad agosto - Universidad de la Empresa - UDE - Uruguay

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