La Universidad se construye sobre los logros pasados, porque naturalmente su historia y trayectoria son importantes. En los últimos años ha hecho una contribución muy grande a la difusión del conocimiento y la capacitación permanente, la gran encrucijada del siglo para el país y la región.

Una prueba de ello es que cada vez que se consulta a los jóvenes sobre la consideración que les merece la Universidad la valoran muy bien. La Universidad de la Empresa, como un cuerpo vivo, está en constante transformación, en clave de evolución y desarrollo. Porque no es un centro de formación cuyo objetivo principal sea que los estudiantes obtengan un título, sin preguntarse demasiado si los conocimientos impartidos sirven a sus estudiantes y si no están muy alejados del mundo laboral y profesional.

Las claves de desarrollo personal de las nuevas generaciones y del propio país, están fundadas indisolublemente al Conocimiento y a la Educación. Por tanto, la Universidad de la Empresa no se limita a generar conocimientos disciplinares y desarrollar habilidades. Como parte de un sistema cultural más amplio, su rol es también enseñar, fomentar y desarrollar los valores morales y éticos requeridos por la sociedad.

La Universidad prepara profesionales capaces de utilizar sus conocimientos no sólo en un contexto científico, tecnológico o económico, sin apartarse de sus responsabilidades como ciudadanos. Las grandes y significativas diferenciaciones que se establecen en este siglo, están marcadas por el capital intelectual y ese es el legado que queremos dar a la sociedad. Por eso, como siempre, proporcionamos a nuestros alumnos la excelencia académica de los mejores docentes y propuestas innovadoras, acordes a las exigencias de los mercados globalizados e interdependientes.

Las nuevas carreras de grado que permiten alcanzar la titulación en una disciplina de educación superior, desde una visión laica y plural, son las siguientes:

Las inscripciones para las nuevas Carreras de Grado 2015 ya están abiertas.

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