Entrevista al Dr. Simão Aznar, Presidente del Instituto Universitario de Río de Janeiro

La Universidad de la Empresa (UDE) continúa su camino de expansión y cooperación internacional con su más reciente colaboración con el Instituto Universitario de Río de Janeiro, Brasil. En una entrevista enriquecedora con Miguel Nogueira, el Dr. Simão Aznar, presidente del Instituto, profundiza en los detalles de este emocionante convenio. Esta alianza se centra en el intercambio académico y cultural, resaltando la importancia de la educación como herramienta clave para la integración en el Mercosur. El Dr. Aznar enfatiza el poder transformador de la educación y la necesidad de superar barreras a través del conocimiento compartido. Este acuerdo es un paso más en el compromiso de la UDE con la excelencia educativa, promoviendo la interacción y el enriquecimiento mutuo entre Uruguay y Brasil.



Si no puedes ver la entrevista, comprueba en este enlace la completa entrevista al doctor Simão Aznar.


Miguel Nogueira: Vamos a recibir con mucho gusto al doctor Simão Aznar, es presidente de la Facultad de Instituto Universitario de Río de Janeiro. Bienvenido.

Simão Aznar: Gracias, es un enorme placer, un honor estar aquí con usted.

 

MG: Doctor, bienvenido. Vamos a hablar de este intercambio, este convenio de reciprocidad entre el Instituto Universitario de Río de Janeiro con la Universidad de la Empresa, que es un intercambio académico, de alumnos, de maestros, de docentes, que nos puede decir con respecto a esta alianza, parcería, como dicen ustedes, con la Universidad de la Empresa.

SA: Esto es sumamente importante para que podamos tener esperanzas de efectivamente cambiar cualquier cosa. Tenemos ahí un instrumento en la mano que no usamos ningún de nuestros países y que necesita ser usados. Hemos hecho alianzas de países para buscar igualdad. Luchamos por ser todos iguales.

Luchamos por no tener una frontera, ser países como la Unión Europea. Así mismo, nos trancamos porque la principal meta del Mercosur no lo atingimos, que es la integración por la educación. La educación es la cosa fundamental para que podamos hacer la integración de todos los pueblos de América del Sur. Veo esto como, esta camaradería, como excelente para que podamos divulgar, difundir y desparramar la información. Porque ustedes somos nosotros mañana y mañana ustedes serán nosotros.

Entonces, si no intercambiamos estas informaciones, si no hacemos circular la información, vamos quedando cada vez más atrás del territorio europeo, que ya hace muchos y muchos años cuenta con Unión Europea, que, quieran o no, es un avance enorme para todo su pueblo. La idea de tener los países sin frontera hace que la educación circule más rápido. Los acuerdos sobre la educación en Europa hoy son técnicamente un solo. En el momento que tengamos el Mercosur integrado, los acuerdos sobre la educación también serán un solo.

 

MG: Sí, es bienvenido que surja de la iniciativa privada, pero llama la atención que en más de 30 años la educación es un debe en la integración del Mercosur. Han quedado debiendo los gobiernos todos los gobiernos.

Yo predico mucho que, si no vamos por la vía de la educación, no iremos a ningún lugar. Entonces, para sabotearnos, para sabotear la idea de la unión de nuestros pueblos, es fácil, teóricamente fácil. Ellos sabotean la educación, la unión por la educación. Pero la educación funciona siempre, incluso bajo las guerras. Vean que el otro día mostraron por la televisión, los niños teniendo clases dentro de un búnker, sufriendo un bombardeo. Entonces, la educación es la mayor fuerza, es la fuerza contra la que nadie puede tener mayoría. Tenemos que luchar para conseguir educar, para conseguir unirnos por la educación.

Porque yo le aseguro que si Dios bajase a la tierra ahora y eliminara los equipos de futbol, en 30 días se sabría quién es brasileño, quién es uruguayo, y quién es argentino y quién es paraguayo.

 

MG: Hay un técnico argentino, el doctor Bilardo, que fue campeón en el 86,que dice que el fútbol es la cosa más importante de las cosas menos importantes. Simplemente esa anécdota ahí en el medio….

SA: Esos chistes argentinos son siempre cáusticos.

 

MG: Sí, sí. Dirigidos a nosotros, pero sobre todo y los brasileños también, ustedes también con ellos.

SA: Claro, siempre, siempre. Mucho, pero muy importante esta camaradería con la UDE, porque nosotros también somos un brazo sudamericano en Europa. Nuestra facultad tiene muchos convenios con universidades europeas.

Tenemos convenios con Salamanca, que es la tercera más antigua universidad del mundo, tenemos convenios con la Universidad de Porto, con la Universidad de Lisboa, con la Universidad Italiana de Messina. Entonces, nosotros, que estamos haciendo este trabajo ya hace más de 20 años, debemos y debemos ser un puente de conexión entre todas nuestras facultades que tenemos en convenio, porque un gran sueño que tenemos es integrar. Ya que los hombres no lo hacen, los políticos no lo hacen, lo haremos nosotros, integrar todas estas naciones a la educación. Hoy, nuestra facultad de Instituto Rio de Janeiro sueña con el momento en que podamos idealizar una matriz curricular con todas las universidades que tenemos, con la UDE, con Salamanca, con Italia. Buscamos la igualdad, buscamos el saber de ellos, entregar nuestro saber, crear un saber común.

 

MG: Y lo que nosotros llamamos también validación del título, ¿por ejemplo? Es decir, que, ¿el que se recibe de una profesión acá que hace una licenciatura que tenga validez también en Europa?

SA: Validez en Europa es relativamente fácil. Validez en Brasil es una cosa muy complicada, porque en Brasil tenemos un régimen de control de enseñanza muy concentrado. No tenemos hoy en Brasil las Facultades, las universidades calificadas a la altura de entender la importancia de un título extranjero. Es más fácil reconocer en Brasil un título de Harvard, que un título de la UDE, teóricamente, porque Harvard, en Estados Unidos, ¿no? y la persona nunca pasó por la puerta. Que existen formas y formas de que lleguen esos títulos y nos preocupamos mucho más con lo que no debíamos, con lo que debíamos preocuparnos.

El hombre vale cuánto pesa y el saber de un hombre tiene un peso enorme. Nuestros doctores y los post-doctores son personas de una mente riquísima, y los de ustedes también. Cuando paras para conversar con una persona de estas, descubres que el mundo no es solo negro y blanco. Y vas a este compás de aprendizaje y de distribución de aprendizaje que tiene que ser exigido, tiene que ser hecho.

Pero tiene que ser hecho con bases, otras formas. Sacar nota máxima en el MEC no es para todo el mundo. Nuestra facultad de tiene nota máxima en todo, en todo lo que pedimos, hasta en cursos que aún no fueron autorizados, pero ya fuimos evaluados, tenemos nota 5, porque la inversión hecha por la facultad es astronómica. Pero esto se traduce en los maestros que están por detrás, en las personas que tienen la opción de obligar, transmitir y enseñar esto a nuestros alumnos.

Y estos alumnos, a su vez, van a enseñar esto a los otros, a los demás. Tenemos planes ambiciosos, sueños gigantescos de hacer con que las personas aprendan por la sabiduría. Aprendan a saber, no memoricen para pasar. Escuchaba hoy de mañana una crítica en la radio de Brasil en que el comentarista decía, tuvimos el ENEM en el fin de semana que pasó aquí.

Y los canales de TV mostraron varias personas que se atrasaron en hora de la prueba, que llegaban corriendo, se tiraban contra las rejas. Una cosa…dantesca. No entiendo. Nosotros tuvimos un show de una banda de rock, de alguna música, porque yo no entiendo mucho de música. Y las personas hicieron fila para ingresar con la entrada en la mano, entrada que costaría más o menos el equivalente a medio año de una facultad particular, tres meses antes de la fecha estipulada para el show de esta banda. Tres meses antes, y eran hombres, eran señores mayores, eran jóvenes, eran todos. Será que, si el gobierno hiciese un ENEM y se engañara a todo el mundo, diciendo, oye, hoy es el show de una banda tal que va a estar aquí tocando, ¿será que no quieren venir?

Ellos habían acampado en la puerta tres meses antes. Y nadie había llegado tarde.

 

MG: ¿Cómo hacen? ¿Dónde trabajan o donde no trabajan?

SA: No trabajan, no estudian. Nosotros decimos que son, ”nem, nem.” Ni estudian ni trabajan.

 

MG: En español es, nini. Ni estudian ni trabajan. Será muy enriquecedor para ambas universidades este intercambio, escuchándolo con muchísima atención, todo el conocimiento generado por los maestros de ustedes, los docentes de ustedes, los docentes de acá y los propios estudiantes en este intercambio, esto va a ser muy enriquecedor. Y va en el camino de todo lo que usted ha dicho, de esa integración en la educación, ese intercambio que rompe fronteras que no ha podido romper el Mercosur. Uno está en KEL en Alemania y cruza a Estrasburgo y se da cuenta que está en Francia por las banderas de los edificios porque no hay ni una barrera, no hay nada. Pero seguro estamos a 300 años de eso.

 

SA: Pero vamos a ultrapasar todo esto porque nosotros somos la realidad del mañana. Nosotros, nosotros estamos sentados encima. Nuestros países, en realidad, son el granero del mundo. No tendremos mucho por donde correr porque va a ser el principio de alimentar a aquellos que tienen hambre. Pero esto no es solo Brasil, esto no es solo Uruguay, esto no es solo Argentina, esto somos nosotros.

Tenemos ahí el Acuífero Guarani para probar quién es el dueño del mundo. El dueño del mundo no es quien tiene el petróleo. El dono del mundo es aquel que tiene el agua. El agua, sí. Este es el mayor don, este es el mayor regalo que Dios dio al hombre porque del agua hacemos todo. Hasta energía si es necesario. Es así.

 

MG: Dr. Simão Aznar ha sido un gusto. Bienvenido y que bueno, a partir del año que viene con este intercambio, con este convenio, este acuerdo de reciprocidad, como decimos en español, se genere un conocimiento aún mayor de alumnos de ambos países.

SA: Muchísimas gracias.

 

MG: Gracias a usted, a todos.

SA: Un abrazo.

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