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En el programa de hoy, nos adentramos en un diálogo enriquecedor entre la Senadora Graciela Bianchi del Partido Nacional y el destacado economista y expresidente de Chile, Ricardo Lagos. Retrocedemos en el tiempo hasta noviembre del año 2000, un período crucial para América Latina, para revisitar una de nuestras “Conferencias Memorables”. Acompáñanos en esta exploración de las perspectivas y desafíos que enfrentaban los líderes de la región en ese momento histórico.


MN: Es un honor para la Asociación de Dirigentes de Marketing, recibir hoy a la Senadora Graciela Bianchi del Partido Nacional, es abogada, es escribana, es docente y aquí está. ¡Bienvenida!

GB: ¡Muchas gracias! es un honor para mí, estar acá.

MN: Les recuerdo que la dinámica propuesta tiene que ver con, revivir, repasar algunas conferencias que la Asociación de Dirigentes de Marketing considera “Conferencias Memorables”. Esta es del viernes 3 de noviembre del año 2000. Fíjense ustedes, han pasado más de veinte años. El conferencista invitado fue un destacadísimo economista, abogado y en ese momento Presidente de Chile, en este caso Ricardo Lagos. ¿Qué recuerdas de este comienzo de siglo y de aquellos momentos, eran los primeros meses del Presidente Batlle antes de todo lo que se vino después?

GB: Yo lo que recuerdo, porque además fui protagonista como mujer interesada en la política, en ese momento no ocupaba ningún cargo, ni era legisladora. Pero recuerdo la emoción de ver que América Latina vivía una época o comenzaba una época, una era, bueno, de grandes dirigentes. De grandes dirigentes con los que yo podía estar en descuerdo, en aquel momento seguramente lo estaba con fundamentalmente, nuestro presidente, que no lo había votado, después aprendí a conocerlo. Pero grandes dirigentes, Ricardo Lagos, Jorge Batlle, Sanguinetti, José Enrique Cardozo, este el propio Lacalle Herrera. O sea, personas que en el acuerdo o en la discrepancia mostraban una visión de una América Latina de veinte o treinta años hacia delante. Y comenzaban a abrirse pasos que hoy parecen innovación, pero que en realidad uno llega a la conclusión que hemos perdido mucho tiempo.

MN: Pasa mucho con Jorge Batlle, y en él seguramente ejemplifico con el resto ¡no! Que dice: yo escuchaba a este tipo y ahora me doy cuenta de la dimensión. Te dicen muchísimo eso.

GB: A mí me pasa. Me pasó; me pasa. Este, tuve la enorme satisfacción que Jorge Batlle se contactara conmigo, cuando yo tenía problemas en educación y tuve entrevistas interesantísimas. Y me pasa con Lacalle Herrera y me pasa con Lagos y con José Enrique Cardozo; la verdad me pasa con todos ellos.

MN: Bien. Vamos a ir a lo que fue la presentación de Jorge Abuchalja, ese día. Estaba el Presidente Batlle, como invitado muy especial allí en la mesa.

JA: Señor Presidente, los empresarios somos conscientes que el juego del libre mercado solamente no podrá resolver todos nuestros problemas. Se requiere además como indispensable de la voluntad política nuestros gobernantes para que generen el marco adecuado que permita a los hombres de negocios libres de trabas y subsidios, realizar acuerdos comerciales con equidad y justicia. Pretendemos a través del MERCOSUR, del espacio ampliado que representa los acuerdos entre nuestros países obtener la fuerza y la representatividad que logre mayores beneficios para nuestras sociedades. De esa forma podremos lograr el deseado crecimiento económico y consecuentemente generar más fuentes de trabajo para poder mejorar la calidad de vida de nuestros pueblos.

MN: Yo decía, bueno, todavía no había venido la corrida bancaria Argentina, no nos había golpeado la aftosa, pero el Presidente Lagos, un economista muy reconocido y abogado también, planteaba que el Mundo se enfrentaba repentinamente a situaciones más complejas. Vamos a empezar a repasar lo que era esa conferencia.

RL: Creo, sin embargo, que lo que nos ha pasado en estos años, nos tiene que hacer meditar un tanto. Es cierto, la economía mundial va a crecer un 4.7, América Latina se espera que lo haga alrededor del 4. Sin embargo, los elementos nuevos ¿cuáles son? Un dinamismo de los Estados Unidos que no conocíamos, que lleva ya más de ocho o nueve años; y que opera como el verdadero centro, el imán al cual llega buena parte de todos los recursos financieros del mundo. A eso ustedes agréguenle la debilidad del euro; que algunos le echan la culpa a la locuacidad del Presidente del Banco, pero otros más bien, no tanto a la locuacidad del Presidente; sino que simplemente acá hay una rentabilidad mejor, en una economía que crece como la de Estados Unidos que Europa.

Y a esto usted agregue entonces lo que ha pasado con al OPP, que creíamos que era ya un fenómeno de los setenta y que ha emergido con mucha fuerza en los últimos meses. Tenemos entonces una situación, para la región distinta; en donde repentinamente el Mundo se hace un poco más complejo. No estamos acostumbrados a que de repente, Estados Unidos sigue siendo el gran imán que atrae las inversiones. Y donde el gran debate hoy en día si vamos a tener un hartlanding o un soflanding. Si es un soflanding estamos bien porque la economía americana va a funcionar adecuadamente; pero si es un hart, dicen que el problema sería muy serio. Pero ese es el mundo hoy, nosotros miramos lo que ocurre. Lo leemos en la prensa porque queremos estar al día.

Yo particularmente para poder conversar esta tarde con ustedes, sino me van a hacer pagar el almuerzo. Pero lo importante yo creo, es entender; que en este mundo o con estas realidades donde las certezas son cada vez menores hemos sido sí, aprendiendo por el duro camino, de algunas certezas que creo que todos compartimos. La primera de ellas, yo diría, es que, para poder enfrentar este mundo, con este nivel de turbulencias se necesita tener un manejo económico responsable, maduro y serio.

Y permítanme decir que a mí me parece; que el plantear que las cuentas fiscales estén en orden, no es patrimonio ni de la derecha, ni de la izquierda en el escenario político. Es simplemente patrimonio, de haber aprendido por el duro camino, que no hay atajos fáciles para tener un crecimiento o una distribución mejor. Este es el primer elemento que me parece importante, porque en una economía globalizada los inversionistas internacionales evalúan seriedad y perspectivas de un país. Por la solidez de sus cuentas fiscales y la forma en que se manejan especialmente estas cuentas durante la crisis. Retrasar la consolidación fiscal, gastar más de lo que podemos, arriesgar estabilidad futura en la economía y credibilidad en los mercados financieros internacionales; que son cada vez más determinantes en las condiciones monetarias y crediticias de cada país. Estas son realidades con las cuales tenemos que luchar.

MN: Ustedes lo escuchaban, textualmente Graciela para repasar algo de lo que decía; “vivimos un mundo con cada vez menos certezas” decía, “de todos modos hemos aprendido y hay algunas certezas que todos compartimos para poder enfrentar este mundo repleto de turbulencias, se necesita tener un manejo económico responsable, maduro y serio”.

GB: Es como si yo dijera ahora, líderes que están quedando cada vez menos, pero que yo rescato, bueno, obviamente rescato a mi presidente, pero no porque yo lo haya votado; porque en realidad nos dimos cuenta golpeándonos contra la realidad que el manejo irresponsable de los dineros de los contribuyentes, porque la plata publica no existe, ha llevado a América Latina en la situación de la que está. En consecuencia y por eso fueron grandes líderes y vieron el mundo. Hoy dicen los mejores economistas, los grandes e incluso algunos de ellos premios Nobel, que la palabra es incertidumbre. No, ya era incertidumbre en el 2000 y ahora lo decimos como una innovación.

MN: Hacemos la primera pausa y seguimos repasando esta conferencia de Ricardo Lagos, junto a la Senadora Graciela Bianchi.

MN: En muchas de las conferencias que hemos repasado, hemos hablado de todos los Tratados de Libre Comercio que maneja Chile. Fue un momento muy bueno para escuchar como avanzaba esa apertura chilena y sobre todo lo que Lagos llamó superávit estructural.

RL: ¿En qué consiste lo estructural? Lo estructural, consiste en proponernos para los próximos seis años, que es el período presidencial, un supuesto de conducta en cuanto a los precios del cobre, elemento muy importante para nosotros. Un supuesto de conducta respecto de nuestras principales exportaciones en cuanto a precios. Un supuesto de crecimiento de la economía; y en consecuencia saber cuál va a ser el crecimiento potencial de Chile. ¿Cuál serían las variables fundamentales de nuestras importaciones?

En otras palabras, plantearse un superávit estructural quiere decir; qué si mañana el cobre se triplica, el Gobierno no puede gastar más. Pero si mañana el cobre se viene al suelo, podemos gastar más, porque estamos operando sobre la base de una forma de medir la economía en donde nosotros estamos introduciendo estabilidad en nuestras cuentas, a través de supuestos que tienen que ver en último término, cómo entendemos la variación de estos elementos en el largo plazo. Esto nos parece que es una forma moderna de enfrentar las crisis, porque pasan en nuestros países.

No nos parece moderno, que, porque el precio del cobre se dispara, disparamos el gasto; pero tampoco es moderno porque el precio del cobre cayó, si pensamos que en el largo plazo tenemos los elementos básicos, de cómo poder manejar la cuenta fiscal. Quiere decir entonces que usted puede tener una discrepancia entre lo que es el superávit estructural y lo que es la cuenta real año a año. Pero permítanme decirles en términos fiscales hoy día, no hay razón para tener presupuestos anuales, si los correlatos de las variables económicas van mucho más allá de un año; y por lo tanto creo que este es un elemento muy importante. Lo segundo que hemos aprendido, es la necesidad de abrir las economías. Como dije hoy de mañana en ALADI, esto se dice muy fácil, se hace muy difícil.

Porque abrir las economías implica que hay sectores de nuestra actividad que van a sufrir más, sectores que se van a beneficiar. ¿Cómo hacemos entonces a medida que vamos abriendo las economías, para ir consolidando? Y Chile ha abierto su economía y la ha abierto entre otras razones porque un país pequeño como el nuestro, su capacidad de crecimiento está vinculada a lo que ocurre fuera de nuestra frontera. Exportaciones, más importaciones en Chile, es más de la mitad del producto y esto hace una diferencia fundamental frente a muchos países. Que decir de Estados Unidos, qué es menos del 10 o 11 %. O que decir de otros países grandes de América Latina, donde no llegan al 10 %. Donde el comercio es un complemento menor en sus ritmos de crecimiento. Pero un país como Chile, donde más de la mitad está vinculado de lo que pase fuera de las fronteras, entonces desde el elemento como manejamos las variables del comercio exterior son fundamentales. Y esto hace entonces que hayamos definido a partir de aranceles que eran del 11 %, bajarlos al 6 % en un período de 5 años; 1 % por año y esperamos en el 2003 tener aranceles del 6 %. Recuerdo que cuando estaba en el gabinete en ese tiempo, se planteó esto, se aprobó y luego el Ministro de Relaciones Exteriores de ese tiempo, le dijo, Señor Presidente si sigue bajando aranceles voy a quedar sin trabajo; por cómo voy a discutir acuerdos de libre comercio con esos aranceles tan bajo. Pero en verdad es así; el tener un país que se atreve abrirse al Mundo; implica en el fondo aceptar que vamos a recibir inversiones, vamos a exportar y en consecuencia vamos a atrevernos a competir.

MN: Atrevernos a competir decía Lagos. Y fue muy curioso y muy enriquecedor, cuando él dijo los precios de cobre marcan el bienestar o por lo menos alivian las cuentas públicas. Si nos va bien, si los precios están muy buenos, pero no tiramos la casa por la ventana si los precios son buenos. Porque, ¿qué pasa? Decía, cuando los precios son malos tampoco paramos y cortamos todo. Interesante el equilibrio que presento.

GB: Absolutamente, por eso habla de algo estructural, o sea que en realidad la macroeconomía es estructural y hay que tener cuidado que las medidas de microeconomía que a veces tienen intereses políticos, muy coyunturales, no perjudiquen el superávit estructural que tiene que tener un país siempre. Es como una casa, yo que no soy economista, pero leo. Este, siempre pongo el ejemplo; ese ejemplo, si en una casa gastamos más de lo que ganamos, entraremos en problemas económicos rápidamente y tendremos que privarnos de las cosas más importantes.

En resumen, es eso lo que dice Lagos. No entusiasmarse con preciosos que pueden ser muy buenos en determinadas coyunturas, sino que guardar para cuando no hay, porque el guardar no significa ser conservador, significa estar preparados para las coyunturas que surjan.

MN: Dijo algo muy interesante. Vos lo escuchaste, esto lo agrego yo al término, tampoco, no socializar las perdidas. Él dijo: “si nos va mal, tenemos reservas para no cortar todo”.

GB: Por su puesto. Él habla mucho de las políticas públicas, mucho; él no es partidario del liberalismo a ultranza de decir no interviene el Estado. Absolutamente, hace hincapié en que el Estado tiene que ser el fiel de la balanza, que las políticas públicas tiene que estar dispuestas a ayudar a los que más sufren los periodos de crisis. Pero hace hincapié en una cosa muy importante, que es el equilibrio real de las responsabilidades de los trabajadores y de los empresarios.

MN: Y a eso vamos, porque en este tramo que viene, él dice: si se quieren abrir al Mundo, no hay país que pueda abrirse al Mundo con tensiones internas que dificulten todo.

RL: Los países que compiten en el Mundo, son países que tienen sociedades bien armadas, bien cohesionadas. No compiten en el Mundo, países que tienen una tremenda tensión social. No compiten en el Mundo países que perciben que los frutos del crecimiento se distribuyen de manera muy desigual. Y muchas veces tendemos a mirar la primera parte de la ecuación, pero no la segunda. Y por eso en mí país, junto con flexibilidad laboral, quiero que exista seguro de desempleo.

Porque no quiero que la percepción de la crisis signifique simplemente, la cosa que es inevitable, despedir para ajustar a los nuevos volúmenes de producción; pero cuando usted despide no hay seguro de desempleo; la percepción es que solo un sector de la sociedad está pagando la crisis; esa no es una sociedad bien organizada. Eso significa en consecuencia, como ordenamos y aquí tenemos una tarea pendiente en la región. Porque dentro de todas las regiones, América Latina aparece como una sociedad muy desigual, del punto de vista de la distribución de ingresos y dentro de esta distribución desigual, Chile tiene un lugar bastante prominente. El problema está, en que si tenemos esta situación y queremos avanzar hacia un mayor grado de integración social; ¿cómo avanzamos en integración social sin producir señales que signifiquen una caída drástica o en los volúmenes de inversión, o en la confianza existente en el país, o en los determinantes que son indispensables para seguir creciendo. Porque seamos claros, es a partir del crecimiento que resolvemos buena parte de los temas que tenemos pendientes del punto de vista, qué si alguno quiere usar esa palabra, de una “deuda social”.

En otras palabras, que el gran desafío que tenemos todos los gobernantes es que entendiendo que hay que producir un grado de integración social, en las sociedades; ¿cómo avanza esa integración sin producir elementos que sean disruptivos respecto a los elementos centrales? Para volver al caso de Chile. Chile tiene un nivel de ahorro del orden del 20, 21 % del producto y este nivel de ahorro, es hoy, yo diría insuficiente para lo que queremos. Y en consecuencia si queremos aspirar a llegar a tener un nivel de inversión sobre el producto del orden del 28 %, aceptemos 4 o 5 puntos que lleguen de fuera, tenemos que incrementar los niveles de ahorro. Y estos son verdades demasiado grandes, demasiado sólidas y si no aumentamos los niveles de ahorro, no vamos a aumentar los niveles de crecimiento y sino aumentamos los niveles de crecimiento no tenemos entonces, aquella holgura indispensable para mejorar la situación social de un país. Y es en este sentido entonces, donde me parece tan importante el cómo podemos visualizar las perspectivas hacia adelante y en dónde me parece tan importante también y es la razón por la cual, al llegar hasta acá y hablar con buena parte de los empresarios aquí en Uruguay, es también invitarlos a mirar el mundo más allá de las perspectivas de las bellas de Uruguay. Y mirar lo que también se puede hacer en Chile.

Es la razón por la cual han venido conmigo los principales dirigentes empresariales. Un grupo muy importante de empresarios, que quieren también explorar nuevas formas de como continuar aumentando los niveles de inversión, de emprendimiento y de expansión. ¿Por qué? Porque creo que en verdad y efectivamente vamos a vivir en un mundo más global, inevitablemente vamos a tener que prepararnos para eso. Y prepararnos para eso, quiere decir también, no ser ingenuos y entender que, en ese mundo global las normas de mercados funcionan, pero también hay ciertas regulaciones básicas en el ámbito internacional.

MN: “No compiten en el mundo países que tengan fuertes tensiones sociales”, decía Lagos y “que tengan grandes desigualdades”. Y fíjense ustedes han pasado más de veinte años y dijo: “como Chile, por ejemplo”. Hizo el mea culpa muy fuerte ahí, ¿no?

GB: Sí. Todos los que seguimos el modelo chileno, que lo seguimos hace muchos años por estas innovaciones económicas, la apertura al mundo, la baja de aranceles, el MERCOSUR está muy bien, pero cuidado porque es una manera de tener nuestro crecimiento a Chile no le sirve; y hoy día estamos en esa situación. Los controles políticos, sobre la unión aduanera no significa detener las características de los países, pero efectivamente él habla muchísimo de la estabilidad social. Y el problema de Chile, el modelo de Chile fue que mantuvo un nivel de desigualdad, que realmente uno veía que cómo no se daban cuenta. Sobre todo, cuando quienes gobernaban era una coalición digamos de centro izquierda ¿no? Por decirlo de alguna manera.

A mí no me gusta hablar de izquierdas y derechas hoy en día. Una coalición de centro izquierda, sinceramente de cualquier manera yo pienso que el estallido social en Chile fue muy provocado artificialmente por grupos violentistas. Pero Chile debió reacción y Ricardo Lagos, ya se había dado cuenta.

MN: Otra pausa y ya seguimos.

MN: Han pasado más de veinte años de la conferencia de Ricardo Lagos y él puso allí en ese momento el tema de productividad arriba de la mesa. Él reconoció que había más productividad en algunos sectores como el textil, fuertemente golpeado por la competencia China en las últimas décadas del 90 para acá básicamente. Y dijo sin embargo hay menos gente que productividad, porque la tecnología generó ese fenómeno y entonces lo vemos.

RL: Vamos a crecer cerca de un 6 %, 5.5 %, 6 %; pero no hemos logrado disminuir drásticamente los niveles de desempleo que tuvimos con la crisis. Y en consecuencia ahí tenemos un problema, la empresa que tenía cien trabajadores, despidió veinte y ahora para recuperar producción le basta con contratar diez. Por lo tanto, esos noventa están produciendo lo mismo que antes producían cien. Bien por la empresa y bien por los trabajadores que aumentaron productividad. Porque esos noventa producen lo mismo que antes cien.

Mejoró la productividad de los trabajadores y mejoró la productividad de la empresa, pero tiene diez trabajadores cesantes. El tema me parece allí, es como usted es capaz de crear nuevas oportunidades y fuentes. Como dije en la mañana en ALADI, cuando se rebajaron los aranceles en el ámbito textil, tuvimos aproximadamente ciento treinta mil empleos menos en el ámbito textil. Bajamos de ciento sesenta a treinta mil trabajadores textiles, ese fue el costo del ajuste. Pero hoy ya estamos exportando textiles. En otras palabras, creo que hay que saber perseverar y buscar nuevas fuentes. Es cierto que pequeñas y medianas empresas es muy importante. Que pequeñas y medianas empresas responden más, menos responden en Chile entre un 75 y 80 % del empleo total. Cómo usted apoya a pequeña y mediana empresa, pasa a ser un elemento muy central. ¿Por qué? Porque pequeña y mediana empresa normalmente tiene condiciones de competitividad distintas que la gran empresa. Sea en acceso al crédito, sea en materia de costos de los insumos, sea en materia de tecnología de punta etc. o de capacidad ingenieril.

En consecuencia, creo que acá hay un hábito para las políticas públicas muy importante, en otras palabras; si queremos dar posibilidades de mayores empleos estás están en pequeña y mediana, eso indica políticas hacia la pequeña y mediana. Pero el hecho que el crecimiento de un país signifique aumento de productividad es la clave. Y ese aumento de productividad laboral, es de esperar que se refleje también en aumento salarial. El aumento salarial sano, es el aumento salarial que viene porque aumentó la productividad laboral. En buena hora; ahora, aumenta productividad laboral, le disminuye las posibilidades de empleo. ¿Cuál es el rol de las políticas públicas? ¿Cómo genera nuevos espacios para nuevos emprendimientos?

MN: Aumento de productividad, que deja afuera a mil de trabajadores.

GB: Sí. El aumento de productividad es la tecnología que obviamente, la robotización; obviamente que cuando la conferencia del 2000 todavía no estaba, sobre todo en América Latina, como un problema tan importante enfrentar; porque todos estamos de acuerdo con la tecnología, pero eso libera mano de obra. Con lo cual hay que preparar a los países y la productividad para los trabajadores que no les gusta ese concepto, sobre todo dirigentes sindicales uruguayos. Es el camino para que la apertura al Mundo y el poder trabajar con los avances tecnológicos no deje mano de obra desempleada.

MN: Richar Read es alguien que viene diciendo hace mucho tiempo, para mí fue palabra prohibida, pero hay que discutirlo esto. Ahí, lo pone arriba de la mesa.

GB: Totalmente, yo que ejercí la abogacía y mucho derecho laboral. Ir por empresas pequeñas y medianas, que eran las que yo representaba a las tripartitas era un problema muy grande. Porque la productividad para las pequeñas y medianas empresas, que en el Uruguay son más del 90 %; son claves para poder seguir sobreviviendo.

MN: Bien, el moderador de aquel almuerzo era el recordado Barrett Puig. Un queridísimo periodista en Radio Carve, Canal 10. Y le preguntó por un problema que tiene más de ciento cincuenta años y lamentablemente sin resolver. La posible salida al mar de Bolivia a través de Chile. Estaba en la puerta la cosa, pero bueno, veamos que pasaba, porque esto sigue casi igual.

RL: Yo creo que, frente a este tema, lo importante es como lo abordamos con ojos del siglo XXI. Si nos planteamos el tema de territorio, soberanía, nos vamos a enfrascar en la discusión de los últimos ciento veinte años. Si planteamos una solución que apunte a como estamos con las condiciones de garantizar: primer lugar un mayor grado de integración física, cuando pavimentamos el camino del inca y campo quemado, los bolivianos desde la paz a la frontera. Y tenemos entonces cuatro horas y media desde la Paz para llegar al mar.

Estamos dando un paso infinitamente mayor, que diez tratativas internacionales. Segundo ¿cómo hacemos empresas comunes?; tercero ¿Cómo estamos en condiciones como lo hemos hablado con el Presidente Banzer de complementariedad de nuestras economías?; cuarto, estamos en condiciones de estudiar soluciones desde el punto de vista de los puertos o del punto de vista de los accesos; tan liberales y expeditas como las que más. Y en dónde podemos dejar el tema de la soberanía para una segunda discusión, que no me cabe la menor duda, que si avanzamos con respuestas económicas eficaces; vamos a avanzar mucho más, que si volvemos o nos retrotraemos a un debate histórico antiguo.

Yo tengo particular esperanza que podamos avanzar de una manera práctica y concreta. Chile por ejemplo está trabajando en un puerto de gran calado en el norte y donde perfectamente y espléndido sería que Bolivia pudiera participar como el que más. Yo estoy seguro de que eso podría ser más importante que los tratados que podamos firmar al respecto de este tema. En ese sentido soy más optimista con las soluciones prácticas y concretas que tengamos que dar hoy; que un debate que lleva tanto tiempo y que no avance en la dirección correcta.

MN: Como le cuesta a América Latina solucionar problemas entre países que tienen más de cien años, ¿no?

GB: El problema es de origen histórico ¡No! Una cosa fueron las trece colonias Norte Americanas que tenían todos los desafíos juntas. Y nosotros que nos enfrentó el propio monopolio español. Y parece mentira que lo sabemos, pero no lo pudimos superar.

MN: Y Estados Unidos lo logró y hace más de dos siglos.

GB: ¡Claro! Porque tuvieron épicas comunes. Entre otras cosas el avance hacia el oeste, el tratar de enfrentar el poder de Inglaterra, pero con intereses con mucha autonomía. Por eso la confederación.

MN: Sí, sí. Un país federal, pero con este…

GB: Pero en cambio, nosotros teníamos centros de poder enfrentados, estimulados por el propio imperio español. Y eso todavía no lo hemos podido superar.

MN: En tiempos en que el MERCOSUR, no pasa por su mejor momento, es interesante escuchar lo que decía Lagos en ese momento.

RL: Si MERCOSUR, es solo una unión aduanera, entonces es una forma de mirarla; si es más que eso, si es un instrumento que nos permite alcanzar mejor ciertos fines. El MERCOSUR en sí, no es un fin. El fin, es como nos insertamos mejor en el Mundo. ¿Verdad? Y, por lo tanto, si MERCOSUR, es ese instrumento, bienvenido sea, quiero participar de ese instrumento. Si discutimos solo aranceles, ustedes me excusaran, si tenemos hoy en día aranceles del 9 %, sería absurdo que, para pretender estar en el MERCOSUR, me digan señor suba sus aranceles y en diez años más lo vuelve a bajar.

Eso es imposible, eso no lo puedo hacer. Entonces, sí creo lo otro; sí creo que el MERCOSUR puedo participar de una manera activa. ¿Para qué? Porque en algún momento vamos a tener un cronograma común; porque yo entiendo así lo dicho todos los Presidentes del MERCOSUR, se van a bajar aranceles. Fijemos un cronograma, pero mientras tanto sepamos cómo nos podemos defender de lo que pasa en el mundo externo. Con otros bloques comerciales, tengo acuerdos comerciales. El MERCOSUR, quiero acuerdos comerciales, pero más importantes acuerdos políticos que nos permitan defendernos mejor, en un mundo que, si no estamos juntos, no va a ir muy mal separadamente a cada uno de nosotros. Eso es.

MN: Allí, Lagos decía, el MERCOSUR en sí, no es un fin. “El fin es como nos insertamos en el Mundo”. Incluso agregó más dijo: “Si no estamos juntos, nos va a ir muy mal”. Sin embargo, Chile acalló, allá tú, achicoria, como decía “Les Luthiers”, ¿no? Mantenía distancia.

GB: Sí. Miren lo que, lo hizo muy bien, porque en realidad el MERCOSUR, se convirtió en un fin en sí mismo. ¿no? Para los que lo integramos y además con fines políticos, bastante lamentables. Porque tiene que ser una unión aduanera y tiene que permitir a los países con sus características y sobre todo a los pequeños países como Paraguay y Uruguay poder desarrollarse. Lo dice Ricardo Lagos en esa conferencia: “Si a mí me invitan al MERCOSUR, pero me dicen que tengo que subir los aranceles, gracias; sigo con los aranceles bajos”. Y bueno, nosotros estamos como si Lagos nos hablara hoy a nosotros, a los miembros del MERCOSUR.

MN: La última pausa.

MN: El Presidente Lagos, reafirmaba algunos conceptos básicos ¡no! Es decir: la apertura al mundo, como una, no sé si una salvación, pero como una cuestión clave, la apertura hacia el Mundo.

RL: Aquí, lo que quisiera compartir con ustedes, es que tenemos que entender que la apertura que es indispensable en el Mundo de hoy; conlleva necesaria e inevitablemente, ciertas conductas macroeconómicas básicas, porque ese es el elemento de resguardo que tenemos. Conlleven inevitablemente ciertos grados de cohesión social, porque para competir tenemos que tener grados de integración y una percepción de que el crecimiento llega a todos. Y conlleva también inevitablemente, un grado de concertación con los países de la región desde la cual se actúa, para poder ser escuchado desde una mejor manera. Estos tres elementos me parecen que son centrales en el debate. Y a ratos tendemos a introducir ciertos grados de ideologismos innecesarios, en estos que son elementos demasiados comunes. Y qué si lo ordenamos bien, podemos entonces avanzar con mayor rapidez, en lo que queremos plasmar para nuestras sociedades.

Si avanzamos bien, si lo hacemos bien, podemos avanzar con mayor rapidez en cómo entonces aprovechamos este elemento de globalización en nuestro propio beneficio. Y en ese sentido lo único que quisiera decirle para concluir, es que estoy convencido, que, avanzando en estas tres líneas, podemos tener un grado de integración y de aceleramiento en nuestro crecimiento mayor, que si lo hacemos aisladamente. Ese en último término es el sentido de esta conversación, de esta tarde con ustedes. En la convicción de que lo que nosotros hacemos en Chile, es por cierto un país que se abre a la inversión nacional o extranjera; con reglas que entendemos bastante claras en concepto de administración, en donde lo que estamos buscando simplemente es mejorar las condiciones sociales de nuestro país para poder competir también con más fuerza. Y en ese sentido, todos ustedes amigos uruguayos son bienvenidos con la misma calidez y con la misma fuerza con que estos dos días ustedes me han recibido aquí en su hospitalario país. ¡Muchas Gracias!

MN: Cuando presentamos al Ex: Presidente Frei, vimos algo de esto ¡no! Vimos la discusión interna, en Chile. Fíjense que Lagos decía, esto es imprescindible abrirse al Mundo, debería ser problemas no menores, pero sí fáciles de entender. Sin embargo, dice, se meten ideologismos en el medio, que frenan todo.

GB: Exactamente. El Uruguay es el ejemplo. El Presidente Vázquez, que es también un dirigente o fue, desgraciadamente está fallecido, pero un dirigente de nivel similar al que estamos hablando. A pesar de que estaba detenido precisamente por la ideología interna del Frente Amplio, los que son más conservadores. El vio claramente que había que firmar un TLC con Estados Unidos y no lo dejaron por problemas ideológicos. Entonces tenemos problemas entre los países por problemas ideológicos e internos, entre coaliciones como es el Frente Amplio que gobernaba y que desgraciadamente dejó pasar el tren famoso. Que en aquel momento no debieron haber dejado pasar.

MN: ¿Cómo ves la situación de este Chile, donde literalmente un outsiders apareció como Presidente?

GB: Y bueno, resultado de que las clases dirigentes, en el buen sentido, “clases”.

MN: El sistema político, el arco político.

GB: El sistema político, el arco político. La gente que estudia, que realmente quiere, este, que los países les vaya mejor; no se la vieron venir. Y lo que está pasando en Chile, solamente quien siga al Presidente Boric, en sus discursos, en sus maneras hasta de plantarse frente a la comunidad internacional, no reconocemos a Chile. Ojalá puedan reaccionar, este, rápidamente, ya lo hicieron con la constituyente que perdió realmente esta postura. Y bueno, esperamos que las ventajas comparativas institucionales y económicas que tiene Chile, le permitan volver a la senda correcta.

MN: ¿Desde tu padre, para acá son de revindicar el Bianchi o el Biancci le sienta bien igual?

GB: El Bianchi. A mí no me resulta bien el Biancci; el Bianchi porque, no se dice Rondeau, ¿verdad? Se dice Rondo.

MN: Y no se dice Eschiafino, sino Esquiafino, Esquiavo, Esquiavone.

GB: El “ch” es Bianchi, para que sea Bianchi tendrían que ser dos “cc”. Pero, ya a esta altura no lo revindico más.

MN: Bueno, yo siempre digo, pasaron setenta y dos años del gol de Ghiggia. Y hay gente que le dice “Gigia”. Y la “h” refuerza la “g” también, Dante Alighieri por ejemplo ¿no? Y es Ghiggia.

GB: Yo fui víctima de “La Biancci del Liceo Bauza” y después todo el mundo se acostumbró; y yo no lo revindico más.

MN: No solo Biancci, sino con artículo “La Biancci”.

GB: “La Biancci”, Sí.

MN: Gracias, “La Biancci”. Senadora muchas gracias.

GB: Muchísimas gracias, muy amables.

MN: Y a ustedes. Hemos compartido otra disertación que la Asociación de Dirigentes de Marketing, considera otra “Conferencia Memorable”.

 


Si no puedes ver la entrevista, comprueba en este enlace la completa entrevista a la Dra. Graciela Bianchi.