Hoy vamos a hablar de un lanzamiento trascendente para la Universidad de la empresa, único en el país relevante por las personalidades que lo dictarán y por la importancia de este, estamos hablando del diplomado en derecho procesal penal y litigación. Y tenemos tres invitados de lujo, tenemos al fiscal general de la nación el Dr. Jorge Díaz que va a ser el director del diplomado, el Dr. Daniel Vignali decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la UDE y al Dr. Juan Raúl Williman docente de la UDE quién será el coordinador del diplomado. Doctor Jorge Díaz comienzo por usted porque, seguro, yo mirando el objetivo y el programa, mirando la lista de docentes como periodista digo, también me serviría a mí, porque todos los periodistas tuvimos que aprender cuándo entró en vigor el nuevo código del proceso penal, tratar de entender los juicios abreviados, tratar de entender lo que podría significar para un fiscal la investigación para lograr llegar a un juicio oral y lo dijo en eso titulares. ¿Por qué este diplomado Dr.?

El Diplomado en Derecho Procesal Penal y Litigación surge más bien como una idea colectiva de un grupo de operadores del sistema de Justicia, jueces, Fiscales y Defensores, que lo veíamos como una necesidad desde hace mucho tiempo de poder en primer lugar sintetizar en un solo curso todo lo que tiene que ver con la implementación, el desarrollo y la ejecución de la reforma procesal penal en el Uruguay. Todos aquellos que trabajamos día a día, desde los diferentes roles en la plantilla, hay fiscales, hay jueces, hay defensores, defensores de víctimas, es gente que está todos los días en la primera línea, está todos los días trabajando, quizás el que está más lejos soy yo, digamos que estoy más en la parte de gestión, pero creemos que como decía Binder, cada vez que se implementa una reforma de esta naturaleza se produce, porque, está la reforma normativa que aunque parezca mentira es la más fácil que es cambiar la ley, después de la implementación de esa ley que es un trabajo bastante más engorroso y difícil que la aprobación de la ley porque a veces el legislador tiene ese fenómeno de Harry Potter, ¿no? Tipo varita mágica, tocó un pase de varita y la realidad cambia. Pero la realidad no cambia con la aprobación de una ley, la ley hay que implementarla y luego que se implementa y que se empieza a ejecutar se produce lo que el profesor argentino Alberto Binder dice ese es el duelo de prácticas, es decir, las viejas prácticas aún con la nueva ley buscan subsistir y las nuevas prácticas buscan imponerse.

Durante estos cuatro años, quienes hemos estado en la primera línea, trabajando para implementar la reforma, para que la reforma salga adelante, no habíamos tenido tiempo por así decirlo, dedicarnos a la parte académica porque toda la gestión, el trabajo, la implementación, nos había absorbido de forma tal que no teníamos tiempo. Luego de 3 años y medio casi 4 años, con una reforma que nosotros consideramos que es exitosa, que funciona, es hora de empezar a trabajar desde el punto de vista académico con una visión acusatoria, con una visión desde los principios del derecho procesal penal, que explique las soluciones que el nuevo código trae, que no puede ser interpretado a la luz de los viejos principios del viejo sistema y ,de alguna, manera impulsar esa visión acusatoria que difunda las mejores prácticas que trate de erradicar aquellas prácticas que aún subsisten en el sistema anterior y que prepare de alguna manera, a los operadores del sistema para ejercer en este sistema. Es claro que este sistema requiere de determinadas habilidades, determinada formación y determinadas actitudes. Parte de ella es precisamente, la formación teórica y la formación práctica desde el punto de vista del derecho procesal penal, pero sobre todo el tema de la litigación oral. Litigar es estratégico.

Se toman decisiones estratégicas desde que se comienza la investigación hasta que cuando se decide si ir o no a juicio, hasta cuándo se decide como acusar, cuándo acusar y por qué acusar, que prueba proponer o qué prueba no proponer, cómo hacerlo, todas son decisiones estratégicas que nosotros pretendemos plasmar en este curso destinado a todos los operadores del sistema, jueces, fiscales, defensores de forma tal de difundir estas mejores prácticas.

 

Parece surgir claramente como usted decía, que la varita mágica en este caso no funciona, porque además había un presupuesto para el poder judicial y a los fiscales se les da una tarea ardua que deja de estar en manos de los jueces, pero aquel presupuesto no pasa para acá, no es la discusión hoy, pero para aterrizar un poquito el tema de la varita mágica, no es solo el cambio en el código de proceso penal sino cómo me voy adaptando, entonces supongo que el repecho ha sido gigante porque sino no se les hubiera ocurrido hablar de este diplomado. Todavía, a mí me cuesta entender porqué hay tantos acuerdo de partes, me pongo a mirar lo que pasa en Estados Unidos me siento y se me pasa.

 Lo que pasa que hay que explicarlo desde la filosofía digamos. O sea, nosotros no pretendemos hacer un diplomado excesivamente teórico, pero para resolver las cuestiones prácticas de todos los días tenés que bajar desde el principio. Es decir, las cuestiones de todos los días, las decisiones de todos los días de cómo interpretar un instituto, de cómo aplicarlo, surgen desde los principios y surgen desde los conocimientos básicos.

Acá hubo un cambio que poca gente percibió o que lo percibió pero que no le entendió. Y es que acá cambió el objeto del proceso penal. El objeto del proceso penal acusatorio no es averiguar la verdad material para luego a esos hechos aplicar la norma general y abstracta al caso concreto. El objeto del proceso penal acusatorio es resolver un conflicto. Resolver un conflicto entre el Estado que monopolizó la acción penal, que se la saca a la víctima y la monopoliza, que este es uno de los grandes temas que todavía queda pendiente de resolver si vamos a aceptar o no la querella de la víctima en los procesos penales, pero ese Estado que le monopoliza la acción plantea el conflicto con el indagado, indiciado, imputado, como tú lo quieras llamar, acusado, llegado el momento. Es decir, es un conflicto entre el Estado y un individuo acusado de cometer un delito. Tenemos ese tercer sujeto que es la víctima, que es el titular del conflicto original, que nuestro sistema tiene algunas potestades que han sido interpretadas además en forma excesivamente restringida, que debería ser interpretar en forma más amplia, pero que además debería haber alguna reforma legislativa que le reconozca más potestades. Por ejemplo acusar cuando el fiscal no acusa. Esas son algunas de las cuestiones que queremos plantear. Que de forma tal cómo se resuelve ese conflicto. Y ese conflicto se puede resolver por diferentes vías, por diferentes avenidas o por diferentes caminos, que están reguladas, que están establecidos, que están establecidos los requisitos para poder seguir por un camino o por otro. Entonces ese cambio,  filosófico, si tú quieres, es mucho más profundo que un mero cambio normativo. Acá hay un cambio normativo, hay un cambio filosófico, hay un cambio cultural, que realmente de alguna forma costó entenderlo al principio y hoy yo creo que mucha gente más allá de algunas dudas entiende que el sistema no era pro delincuente, que el sistema no le ataba de manos a la policía, sino que el sistema es mucho más eficaz y eficiente que el anterior, al mismo tiempo de que bien aplicado, correctamente aplicado, da mucho más garantías que sistema anterior.

Eso es lo que queremos transmitir pero desde una concepción teórica llevada a la práctica. No pretendemos competir en hacer una especie de curso posgrado diplomado que enseñe lo que dice la ley. Queremos efectivamente una cuestión mucho más pragmática, que apunte y por eso si tú miras los docentes del diplomado hay docentes que están en el ejercicio directo diario de la profesión de abogado, de juez o de fiscal en el sistema acusatorio. E incluso nuestros invitados hasta ahora, la doctora Lorenzo es jueza, además de ser profesora de derecho procesal integrante de Inecip etcétera, que nos va a acompañar es jueza en Neuquén en el sistema acusatorio. El Dr. Rua es juez en el sistema acusatorio. Es decir, es un diplomado que está pensado, diagramado y se va a ejecutar destinado a la práctica. Darle a quienes lo hagan las herramientas para que puedan ejercer mejor cada uno de los roles que le toque cumplir dentro del sistema de la mejor manera.

 

Vamos a sumar al doctor Vignali y la pregunta puede ser una pregunta obvia, pero me imagino lo que significa para la Facultad de Ciencias Jurídicas de la UDE, por eso le preguntamos importancia, que relevancia tiene.

 

Para la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad de la empresa, éste diplomado va en el rumbo que yo siempre pretendí y seguí desde que asumí como decano. El primer día que asumí como decano siempre tuve como objetivo no solamente plantear los cursos de grado que tenemos, no solamente seguir con la maestría que la tenemos de hace muchos años, si nos buscar cursos diplomados para poder aggiornar a la masa profesional que existe en el mercado, para poder actualizarlos en todas las normativas que es muy cambiante. Porque generalmente cuando terminamos la carrera ya muchas leyes y muchos códigos y muchos procedimientos cambiaron. Entonces yo creo que el objetivo fundamental de nuestra Facultad es también preparar, formar y orientar a los profesionales con esas nuevas herramientas, esos nuevos procedimientos. Y este código como bien dijo el doctor Díaz, está orientado a eso. Es un curso que está orientado justamente para que eso profesionales puedan adquirir el dominio necesario de las herramientas que brinda la litigación. Un código totalmente distinto, un código de proceso penal como me dijo el doctor Díaz la primera vez que nos reunimos, que llegó para quedarse y que nos va a brindar herramientas que va a preparar Los profesionales para litigar en forma oral.  Nosotros nos preparan en los años en la teoría. tenemos acceso mediante los consultorios jurídicos a los juzgados, a los procedimientos, a algunas audiencias. Pero una cosa es tener acceso, una cosa es estudiar en la teoría y otras cosa es sentarse con gente que está en la práctica diaria y que ellos no muestren las herramientas. Porque sin pretender adelantarme obviamente, uno de los objetivos que se busca con este diplomado es justamente hace juego de roles. O sea plantear en audiencias simuladas el rol del juez, el rol del fiscal, el rol del defensor, cosa que creo que hasta ahora no se ha hecho y esperemos ser justamente los primeros en poder transitar por este camino.

 

Vamos a sumar al doctor Juan Raúl Williman que es docente de la UDE además que será coordinador de este diplomado, los que van a participar del curso también son calificados del sistema y además va a ser en forma presencial.

El cuerpo docente no cabe duda de que es un lujo, porque como decía el doctor Díaz y como decía el decano, tiene que ver con operadores que están todos los días, como decía el fiscal Díaz en la primera línea de batalla en este sistema. Este sistema requiere como todo, una parte de la práctica que tiene que ver con la teoría, pero hay una parte que tiene que ver con el aprendizaje diario. No cabe duda que así como un piloto suma horas de vuelo un operador jurídico suma horas de litigación y va mejorando su performance paso a paso. Evidentemente para poder hacer eso primero se requiere una base, y lo que estamos tratando de buscar es que esa base este a partir de este diplomado para que después cuando alguien sume horas la sume con la conciencia y con la tranquilidad de que sí tuvo la formación básica como en este caso va a suceder, de un plantel que ella vivió algunas experiencias durante 4 años que terminan siendo relevantes. Porque no cabe duda de que hay una parte de la experiencia de la litigación que se hace todos los días. Y se hace los días en general en audiencia, litigando y resolviendo problemas prácticos que a veces, en general, se resuelven adecuadamente y a veces porque no requieran como decía el doctor Díaz, una la reforma normativa. Porque no significa que nosotros entendamos que todo es perfecto. Entendemos que no cabe duda de que este sistema es muchísimo mejor que el anterior. No hay duda de que el sistema acusatorio brinda garantías tanto para el imputado como para la víctima que son ampliamente superiores a lo que teníamos de sistema inquisitivo, inquisitivo mixto, llámele como quiera pero era un sistema que claramente hacía agua por todos lados y eventualmente era inconstitucional y algunas veces nos han llamado la atención de organismos internacionales justamente por esa misma razón. Ahora, cambiar de sistema y yendo al público y yendo a la presencialidad, la presencialidad necesaria y este público objetivo debe tener un mano a mano directo con estos docentes, con estos operadores, porque es a partir de ese intercambio y de ese mano a mano directo que nos vamos a enriquecer.

Seguramente nos enriquecemos todos. Pero también es cierto que lo que hace la Facultad de Ciencias Jurídicas es notar claramente una necesidad, más allá de ejecutar algoritmos. Porque si usted piensa en las distintas generaciones que han sido formadas en las distintas facultades no va a encontrar esta formación. Pero no la va a encontrar por una razón lógica. Quién tiene mi edad, más de 40 años, es una generación que no tuvo formación y litigación oral. ¿Por qué? Porque ni siquiera se planteaba las generaciones más jóvenes mucho menos y las anteriores tampoco. Entonces es algo que hay que necesariamente empezar a trabajar. Y, para todos aquellos que ya están ejerciendo esta profesión y lo hacen en materia penal esta herramienta va a pasar a ser fundamenta. Hay dos formas, por eso el fiscal y el decano decían el sistema llegó para quedarse, o reniego el sistema y peleo todos los días, no parece muy inteligente, o lo entiendo, comprendo cómo funciona, empiezo hacer un estratega de este sistema o me voy a dar contra la pared. Y la solución práctica parece estar siempre estudiar, entender y ejercer de acuerdo a estos principios que como dijo el fiscal llegaron para quedarse.

 

Estamos hablando de una carga horaria de 120 horas de clase, una duración de 2 semestres y para cerrar le voy a preguntar al Dr. Díaz: ¿por qué la Universidad de la Empresa?

Como yo te decía hoy, esto tiene un origen colectivo, es decir de un grupo de operadores del sistema, jueces fiscales y abogados, que teníamos una visión muy similar de cómo debe funcionar el sistema acusatorio, algunos porque trabajamos en la misma institución en el caso de los fiscales, otro porque tenemos vínculos y formaciones académicas muy similares como con algunos jueces, y otros que con algunos defensores que tenemos formaciones similares pero al mismo tiempo nos fuimos encontrando en la práctica día a día en cada uno de los juicios y la universidad de la empresa nos ofreció pluralismo, nos ofreció la más absoluta libertad como para planificar este diplomado sin ningún tipo de condiciones, para elegir el plantel docente y esas eran condiciones para nosotros absolutamente imprescindibles para poder llevar adelante esto.

No es porque no otras universidades no lo pudieran ofrecer, pero era el lugar que nosotros entendíamos más adecuado para comenzar a recorrer este camino académico con esta perspectiva.

 

¿Estamos pensando en cuándo va a comenzar esto?

Está previsto para empezar el 25 de septiembre, va a tener un plantel docente que va a estar integrado por operadores del sistema que nosotros consideramos de primera línea, por ejemplo la Dra. Graciela Gatti Ministra de un tribunal de apelaciones en lo penal de primer turno y con el cual me une una larga experiencia de trabajo conjunto en el juzgado de crimen organizado en su momento, va a estar integrado por otros Fiscales como el Doctor Carlos Negro fiscal de homicidios, por la Dra. Adriana Sampayo que es la directora de la unidad de litigación estratégica de la fiscalía, de decir esa unidad creo yo hoy debe ser la unidad que tiene mayor cantidad de juicios en el país porque asesora participa en juicios en todo el territorio nacional con todas las unidades fiscales, va estar presente Juan Raúl que tiene una destacadísima trayectoria desde el punto de vista del asesoramiento de las víctimas, la jueza Beatriz Larrié es que esta propuesta incluso por la suprema corte para integrar ahora un tribunal de apelaciones y una dilatada trayectoria como jueza penal, la gran mayoría de quienes integramos el plantel docente tenemos formación en el exterior, algunos la misma otros muy parecida, y sobre todo una trayectoria práctica, desde los distintos roles todos hemos ocupado diferentes roles pero en la primera línea del ejercicio de un sistema que requiere eso, requiere práctica, pero hay técnicas, o sea cuando el decano hablaba de los roleplay tenemos previsto traer una profesora de la universidad de Rosario que trabaja en varias universidades argentinas y en la Universidad de San Diego en los Estados Unidos trabajando la litigación oral no desde el punto de vista jurídico sino desde el punto de vista actitudinal digamos. Desde la postura corporal todo lo que tiene que ver con él, la cadencia de la voz, en fin, todo lo que tiene que ver con el lenguaje verbal y no verbal que se maneja en una audiencia y que bueno, que en este caso creemos que es la primera vez en el Uruguay que se plantea de este punto de vista este trabajo con una persona que tiene una dilatadísima trayectoria en este tema y qué es profesora ni más ni menos que en la universidad San Diego en los Estados Unidos.

 

Ud. Quería agregar algo decano…

Para complementar lo que dijo el Dr. Díaz y esto me llena de orgullo como decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas, es que, dentro de ese plantel docente de excelencia, excelencia por la práctica por el trabajo que han desarrollado con este nuevo código, también tenemos docentes de UDE. Y eso creo que no es poca cosa. Para demostrar la excelencia del plantel docente que tenemos en nuestra Facultad. Tenemos al doctor Juan Raúl Williman que es profesor de derecho procesal, tener una persona con el bagaje de experiencias, que los estudiantes lo tengan a diario en su curso de grado, lo tenemos a profesor Juan Raúl Williman. Tenemos al doctor Fernando Islas que es profesor de derecho penal de Colonia, que prepara penal 1 y penal 2 en Colonia los da el Dr. Fernando Islas que también está dentro del plantel docente y tenemos también un ex docente de Colonia cuando fiscal en Colonia que es doctor Jorge Val. Y destaco esto porque todos estos docentes son los que integran junto a los destacados juristas que dijo el fiscal de corte el plantel para este diplomado.

 

Nos han acompañado hoy el fiscal general de la nación Dr. Jorge Díaz que va a ser director del diplomado, el Dr. Daniel Vignali decano de la Facultad de Ciencias jurídicas de la UDE y el Dr. Juan Raúl William como decía Vignali que es docente de UDE y quién será el coordinador del diplomado.

 

 


Si no puedes ver la entrevista, comprueba en este enlace la completa entrevista sobre el Diplomado en derecho procesal penal y litigación.

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